lunes, 26 de febrero de 2018

Fragmento del Libro de Phyllis K Davis: El poder del tacto


Comparto un fragmento del libro de Phyllis K. Davis "El poder del tacto",este texto se titula "Por favor, tócame", La Dra. Phyllis K. Davis practica la psicoterapia. imparte clases sobre el tacto, investiga la salud, asuntos emocionales y espirituales, escribe y trabaja para ayudar a que comprendamos el poder del amor y el tacto , (caricias) entre personas que viven en familia y tienen amigos,... la música es de: Topher Mohr and Alex Elena “Sweet as Honey” valiosas enseñanzas para leer ,disfrutar y reflexionar.

sábado, 20 de enero de 2018

La mancha de humedad.- Juana de Ibarbourou

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La mancha de humedad

Hace algunos años, en los pueblos del interior del país no se conocía el empapelado de las paredes. Era éste un lujo reservado apenas para alguna casa importante, como el despacho del Jefe de Policía o la sala de alguna vieja y rica dama de campanillas. No existía el empapelado, pero si la humedad sobre los muros pintados a la cal. Para descubrir cosas y soñar con ellas, da lo mismo. Frente a mi vieja camita de jacarandá, con un deforme manojo de rosas talladas a cuchillo en el remate del respaldo, las lluvias fueron filtrando, para mi regalo, una gran mancha de diversos tonos amarillentos, rodeada de salpicaduras irregulares capaces de suplir las flores y los paisajes del papel más abigarrado. En esa mancha yo tuve todo cuanto quise:

descubrí las Islas de Coral, encontré el perfil de Barba Azul y el rostro anguloso de Abraham Lincoln, libertador de esclavos, que reverenciaba mi abuelo; tuve el collar de lágrimas de Arminda, el caballo de Blanca Flor y la gallina que pone los huevos de oro; vi el tricornio de Napoleón, la cabra que amamantó a Desdichado de Brabante y montañas echando humo, de las pipas de cristal que fuman sus gigantes o sus enanos. Todo lo que oía o adivinaba, cobraba vida en mi mancha de humedad y me daba su tumulto o sus líneas. Cuando mi madre venía a despertarme todas la mañanas generalmente ya me encontraba con los ojos abiertos, haciendo mis descubrimientos maravillosos. Yo le decía con las pupilas brillantes, tomándole las manos:

-Mamita, mira aquel gran río que baja por la pared. ¡Cuantos árboles en sus orillas! Tal vez sea el Amazonas. Escucha, mamita, cómo chillan los monos y cómo gritan los guacamayos.
Ella me miraba espantada:

-¿Pero es que estás dormida con los ojos abiertos, mi tesoro? Oh, Dios mío, esta criatura no tiene bien su cabeza, Juan Luis.
Pero mi padre movía la suya entre dubitativo y sonriente, y contestaba posando sobre mi corona de trenzas su ancha mano protectora:
-No te preocupes, Isabel. Tiene mucha imaginación, eso es todo.
Y yo seguía viendo en la pared manchada por la humedad del invierno, cuanto apetecía mi imaginación: duendes y rosas, ríos y negros, mundos y cielos. Una tarde, sin embargo, me encontré dentro de mi cuarto a Yango, el pintor. Tenía un gran balde lleno de cal y un pincel grueso como un puño de hombre, que introducía en el balde y pasaba luego concienzudamente por la pared dejándola inmaculada. Fue esto en los primeros días de mi iniciación escolar. Regresaba del colegio, con mi cartera de charol llena de migajas de biscochos y lápices despuntados. De pie en el umbral del cuarto, contemplé un instante, atónita, casi sin respirar, la obra de Yango que para mí tenía toda la magnitud de un desastre. Mi mancha de humedad había desaparecido, y con ella mi universo. Ya no tendría más ríos ni selvas.

Inflexible como la fatalidad, Yango me había desposeído de mi mundo. Algo, una sorda rebelión, empezó a fermentar en mi pecho como burbuja que, creciendo, iba a ahogarme. Fue de incubación rápida cual las tormentas del trópico. Tirando al suelo mi cartera de escolar, me abalancé frenética hasta donde me alcanzaban los brazos, con los puños cerrados. Yango abrió una bocaza redonda como una "O" de gigantes, se quedó unos minutos enarbolando en el vacío su pincel que chorreaba líquida cal y pudo preguntar por fin lleno de asombro:

-¿Qué le pasa a la niña? ¿Le duele un diente, tal vez?
Y yo, ciega y desesperada, gritaba como un rey que ha perdido sus estados:
-¡Ladrón! Eres un ladrón, Yango. No te lo perdonaré nunca. Ni a papá, ni a mamá que te lo mandaron. ¿Qué voy a hacer ahora cuando me despierte temprano o cuando tía Fernanda me obligue a dormir la siesta? Bruto, odioso, me has robado mis países llenos de gente y de animales. ¡Te odio, te odio; los odios a todos!
El buen hombre no podía comprender aquel chaparrón de llanto y palabras irritadas. Yo me tiré de bruces sobre la cama a sollozar tan desconsoladamente, como sólo he llorado después cuando la vida, como Yango el pintor, me ha ido robando todos mis sueños. Tan desconsolada e inútilmente. Porque ninguna lágrima rescata el mundo que se pierde ni el sueño que se desvanece... ¡Ay, yo lo sé bien!
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  Juana de Ibarbourou 

viernes, 22 de diciembre de 2017

UN REGALO PARA NAVIDAD- POEMA - RUBÉN DARÍO - MÚSICA - NOCHE DE PAZ

UN HERMOSO REGALO DE NAVIDAD ES ESTE POEMA DE RUBÉN DARÍO:"LA ROSA NIÑA", DONDE EL GENIAL POETA COLOCA A LOS REYES MAGOS COMO PROTAGONISTAS DE LOS PRIMEROS VERSOS Y LA ESCENA DEL PESEBRE SE TRANSFORMA Y RECREA TRANSPORTANDONOS AL REINO ESPIRITUAL CON PREGUNTAS Y RESPUESTAS QUE TIENEN QUE VER CON UNA NIÑA QUE DE ALGUNA MANERA NOS REPRESENTA A TODOS LOS QUE BUSCAMOS LA VERDAD. EL FONDO MUSICAL ES EL VILLANCICO: "NOCHE DE PAZ", BELLÍSIMO!!!

viernes, 17 de noviembre de 2017

Video: T.N "Argentina en 3 minutos"

Argentina, mi país, sos hermosa, te quiero, Vamos Argentina!!! 

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Árbol en la noche - Pedro Bethencourt Padilla

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Árbol en la noche 

Árbol en la noche: 
fantasma a la vera del camino incierto; 
nadie te contempla ni te admira nadie 
cuando no parece que brindas consuelo. 
Ya sabrás ahora 
cuán falsos los hombres fingen sus afectos. 

Te han dejado solo, 
porque tú en la noche no brindas consuelo. 

Nadie ve en la sombra las flores o frutos 
del árbol que, a solas, remeda un espectro. 
Almas que mendigan placeres efímeros 
pasan a tu vera, y al pasar el viento, 
tú murmuras siempre con lenguaje extraño, 
y ellas huyen, huyen temblando de miedo. 
Te han dejado solo, 
porque tú en la noche no brindas consuelo. 
Y jamás has visto 
la sombra de un nuevo 
Francisco de Asís que dijera 
la dulce palabra de su amor fraterno. 
Mas tú nada esperas; te basta ser árbol, 
y ni aun lo que eres te importa saberlo. 
Con ramas, con flores o frutos, 
a ti mismo ajeno, 
de noche o de día, tu dádiva es fácil 
a todas las manos que tienda el deseo. 

Por eso tú eres 
símbolo, en la Tierra, del amor perfecto 
Mas como en la noche nadie te sospecha, 
eres un misterio; 
eres un fantasma para los que temen, 
o eres algo inútil, tal vez, para aquellos 
que marchan ansiosos de amores fugaces 
mientras tú rumoras el amor eterno. 

Te han dejado solo, 
porque tú en la noche no brindas consuelo. 

Pero yo te amo; 
pero yo te siento 
cerca de mi alma, 
como si tuviera prendida aquí dentro 
de mi ser alguna raíz de ti mismo; 
de modo que, a veces, en éxtasis, pienso 
si ambos no nacimos, 
si ambos no seremos 
ramas de un mismo árbol; 
del árbol inmenso 
que expande, florido de estrellas, 
la copa sin fin de los cielos. 

¿Somos por ventura, 
tú con tus rumores y yo con mis versos, 
dos fantasmas sólo, del camino al borde, 
para los que pasan temblando de miedo?... 

Árbol en la noche, ¡qué solos estamos 
cuando no se puede prodigar consuelos! 
Mas ¡qué importa, hermano!; ¡oh hermano, qué importa, 
si los dos podemos, 
llenos de armonía, vibrar en la noche, 
tú, con tus rumores, y yo, con mis versos, 
al paso de todas las almas que gimen, 
o al paso del viento!... 

Pedro Bethencourt Padilla
       (Vida plena, 1934) 

miércoles, 11 de octubre de 2017

Freedom - International Day of the Girl - DIA INTERNACIONAL DE TODAS LAS NIÑAS DEL MUNDO



Todos los días, niñas de todo el mundo luchan por su libertad. Este año, en el Día Internacional de la Niña, únase a ellas y alce la voz.

1. Comparta este video y cuéntenos qué significa para usted la libertad de las niñas (#FreedomForGirls).
2. Pase a la acción en globalgoals.org/dayofthegirl.

En 2015, mediante la aprobación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas —los Objetivos Mundiales—, dirigentes de todo el mundo se comprometieron a empoderar a todas las niñas. Hemos avanzado, pero no podemos bajar la guardia. Si trabajamos juntos, podremos asegurarnos de que cumplan su palabra y de que todas las niñas crezcan en un entorno sano y seguro en el que puedan desarrollar su potencial y hacer realidad sus sueños.

La cineasta MJ Delaney nos presenta su nuevo video —que incluye la canción Freedom de Beyoncé—, en el que hace un llamado a la acción con el propósito de combatir algunos de los mayores desafíos a los que se enfrentan las niñas, como el acceso a la educación, el matrimonio infantil o las amenazas de violencia.

El año pasado, le pedimos que compartiera lo que de verdad deseaba (#WhatIReallyReallyWant) para las niñas y las mujeres. Este año, queremos que alce la voz en favor de la libertad.

No hay tiempo que perder. Debemos pasar a la acción cuanto antes si queremos lograr los Objetivos Mundiales y la igualdad para todas las niñas.

Texto: de los autores del video en YouTube

miércoles, 4 de octubre de 2017

La dicha de vivir - Leopoldo Lugones


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La dicha de vivir

Cuento
Leopoldo Lugones


Poco antes de la oración del huerto, un hombre tristísimo que había ido a ver a Jesús, conversaba con Felipe, mientras concluía de orar el Maestro.
-Yo soy el resucitado de Naim -dijo el hombre-. Antes de mi muerte, me regocijaba con el vino, holgaba con las mujeres, festejaba con mis amigos, prodigaba joyas y me recreaba en la música. Hijo único, la fortuna de mi madre viuda era mía tan solo. Ahora nada de eso puedo; mi vida es un páramo. ¿A qué debo atribuirlo?
-Es que cuando el Maestro resucita a alguno, asume todos sus pecados -respondió el apóstol-. Es como si aquel volviera a nacer en la pureza del párvulo…
-Así lo creía y por eso vengo.
-¿Qué podrías pedirle, habiéndote devuelto la vida?
-Que me devuelva mis pecados -suspiró el hombre.

FIN
Del libro  Filosofícula, 1924FILOSOFÍCULA: LUGONES, LEOPOLDO