martes, 30 de julio de 2013

LA LUNA LLENA NOS QUITA EL SUEÑO



Como si de un efecto mágico y 'oscuro' se tratara, parece que la luna, cuando está en su fase llena, atrapa el sueño de los humanos. Al menos en parte. Un equipo de investigadores de la Universidad de Basilea en Suiza ha observado que durante las noches de plenilunio, a los hombres les cuesta más tiempo conciliar el sueño, duermen menos y peor. Dicen que despierta a las fieras, los lobos aúllan más, altera los estados de ánimo de las personas, aviva sus instintos más básicos, las atenciones en Urgencias aumentan... Desde tiempos ancestrales, a la luna se le ha otorgado el don de la fertilidad, el de influir sobre las mareas, sobre el comportamiento de los animales y de los hombres. La relación entre la luna y el hombre ha sido y sigue siendo un misterio plagado de mitos y leyendas. Una de las creencias más extendidas tiene que ver con la conexión entre este satélite y el sueño del ser humano. 

Para comprobar hasta qué punto están unidos,
 un grupo de expertos ha realizado un experimento con 33 personas. "Mucha gente se queja de dormir peor los días de luna llena", explican los autores de este estudio retrospectivo, publicado en la revista 'Current Biology'.
 "Tenemos la hipótesis de que las personas que duermen peor en periodos de luna llena es porque están expuestas a más luz ambiental (procedente de la luna en esta fase)", argumenta Francisco Javier Puertas, especialista en la Unidad del Sueño del Hospital Quirón de Valencia. "En la retina hay unas células que detectan la luz, sobre todo la blanca (como la de la luna). Estas células están conectadas al núcleo nucleo supraquiasmatico, que es el reloj biológico, de tal forma que la presencia de luz inhibe la secreción de melatonina y por la noche, la secreción de esta sustancia es indicador de buen sueño". Sin embargo, esta investigación se centra en el sueño de los participantes en un ambiente controlado, en el laboratorio, donde los humanos desconocen las fases lunares. Los científicos monitorizaban su actividad cerebral (a través del electroencefalograma), observaban los movimientos oculares y medían las secreciones hormonales. Después de repetir los experimentos y comprobar varias veces las mediciones, "nos dimos cuenta de que, efectivamente, los humanos responden a los ritmos geofísicos de la luna", afirma Christian Cajochen, principal autor de la investigación y psiquiatra del Hospital de la Universidad de Basilea (Suiza). Según los resultados obtenidos, durante las noches de luna llena, la actividad cerebral relacionada con el sueño profundo se redujo en un 30%. Además, los participantes "tardaron en quedarse dormidos cinco minutos más que en otras fases lunares y el sueño terminó 20 minutos antes". No sólo eso, también tenían la sensación de que su sueño en luna llena había sido peor, menos reparador. "Sus niveles de melatonina (una hormona que está relacionada con la regulación de los ciclos del sueño y la vigilia) eran más bajos". Estos hallazgos, subraya Cajochen, "constituyen la primera evidencia convincente de que los ciclos lunares pueden modular el sueño en humanos incluso cuando no ven la luna [como ocurre en este experimento] y no tiene conocimiento de la fase lunar real". Es, dice, ni más ni menos que "herencia de un pasado en el que la luna podría haber sincronizado los comportamientos humanos con fines reproductivos o de otro tipo, como también ocurre en animales". "Han pasado miles de años y, de alguna forma, ha quedado en nuestra genética el ciclo lunar grabado en nuestro ritmo del sueño. Así, como dicen los autores de este estudio, siete de cada 28 días (ciclo lunar) dormimos peor (por el influjo de la luna)", concluye el especialista español al comentar el estudio suizo. En la actualidad, agregan los autores de la investigación, el efecto de la luna podría quedar ensombrecido por la luz eléctrica que ilumina las casas y las calles por la noche y otros aspectos de la vida moderna que también incluyen en la calidad del sueño (como los trabajos a turnos). Es importante "seguir avanzando e indagar en las bases moleculares y neuronales que subyacen en la alteración del sueño producido, en teoría, por los efectos geomagnéticos y electromagnéticos de la luna". Haría que estudiar, además, "el efecto lunar sobre otros aspectos como el rendimiento cognitivo y el estado de ánimo".

miércoles, 10 de julio de 2013

El Último Cazador (Película completa español)


 El último cazador (2004) Argumento: Norman es uno de los últimos tramperos del Yukón (Canadá), vive en contacto y con el mas absoluto respeto por la naturaleza. Un día, su mejor perro (también su mejor amigo) Nanouk muere tras un accidente en la ciudad, y tiene que ser sustituido por una joven y tímida Husky Siberiena llamada Apache, pero debido a su gran inexperiencia, Norman cree que Apache es incapaz de vivir en lo salvaje, pero aún así decide darle una oportunidad. - País: Francia y Canadá - Género: Película - Documental. - Director: Nicolas Vanier.
 Fuente del video y el texto: Clipfilmable - You Tube

martes, 25 de junio de 2013

Un tropiezo - Cuento - Mamerto Menapace


Un tropiezo

por Mamerto Menapace, publicado en Cuentos Rodados, 
Editorial Patria Grande 

 El Chaco ardía en el algodonal. Mediaba enero, y Ciriaco se había levantado muy temprano a fin de aprovechar el fresco de la mañana para pegar la última carpida al tabloncito de algodón que tenía en un claro del monte, como a siete cuadras de las casa. Comenzaban ya a preñarse los capullos tratando de reventar en una mano abierta que regalaba la blanca fibra. Serían cerca de las once de la mañana. Estaba con la azada en la mano desde las cinco, y ahora el cansancio se desparramaba por su cuerpo lo mismo que el sudor que lo deshidrataba dejándole huellitas de sal al secarse. Tenía sed y esperaba llegar cuando antes a su rancho para refrescarse bajo el chorro de agua de la bomba y beber después despacio y a sorbos lentos. Conocía los peligros del agua fresca para el que la bebe con ansia y con el cuerpo recalentado por las faenas del campo. Decidió acortar el camino. En lugar de hacerlo por la huella que bordeaba un rastrojo viejo lleno de malezas, lo cortó derecho por entre los yuyos altos y la gramilla espesa. Con la azada al hombro, y arrastrando a medias sus viejas alpargatas, trataba de avanzar por entre el malezal donde el año anterior había tenido la chacra. Iba distraído de lo que hacía y concentrado en lo que le esperaba. Ni tiempo tuvo de darse cuenta, cuando sus pies tropezaron en un gran bulto que estaba escondido entre el pastizal. No hubo manera de evitar la costalada. Instintivamente arrojó a un lado la azada, para no lastimarse con ella, y dejó que el cuerpo cayera lo más flojo posible, para evitar quebraduras. Se dio un tremendo golpe que apenas si lograron mitigar las ramas del yuyo colorado que lo recibió, junto con algunas rosetas traicioneras. Desde adentro le nació la necesidad de desahogarse con una maldición. ¡Lo que le faltaba al día! Pero se contuvo. Si había tropezado, con algo sería. ¿Y si aquello fuera una sandía? Se puso de pie, y recogiendo la azada, fue despejando el lugar donde terminaban las huellas de sus pisadas y comenzaba la de su cuerpo. Y efectivamente, allí entre la gramilla alta y los yuyos frondosos, estaba una hermosa sandía con la guía medio seca. Pesaba como veinte kilos. Seguramente alguna semilla de la cosecha anterior había germinado entre el rastrojo, y ahora le ofrecía su fruto de la única manera que tenía: poniéndoselo delante de sus pies. A pesar del cansancio, del calor, y de su cuerpo dolorido por la caída, cargó con cariño la sandía sobre sus hombros y con cuidado completó la distancia que lo separaba de su rancho. Y mientras de antemano saboreaba la sorpresa que le daría a su patrona, se iba diciendo a sí mismo: -¡No hay tropiezo que no tenga su parte aprovechable!

 Anthony de Mello S.J. cuenta en la página 205 de su libro El Canto del Pájaro: "Desde lo alto de un cocotero, un mono arrojó un coco sobre la cabeza de un sabio. El hombre lo recogió, bebió su dulce jugo, comió la pulpa y se hizo una taza con la cáscara. 
-Gracias por criticarme". Les añado un comentario mío. Yo no juzgo la intención del mono. Soy de otra raza. Pero admiro la actitud del sabio.


 Mamerto Menapace

jueves, 13 de junio de 2013

¿ SABES QUIEN SOY ?

UNA PREGUNTA Y VARIAS FRASES CORTAS ACOMPAÑADAS DE FOTOS PARA GRAFICAR CON REALISMO, BELLEZA Y A VECES CON CRUDEZA DE QUÉ SOMOS CAPACES LOS SERES HUMANOS SI NO TOMAMOS CONCIENCIA Y APRENDEMOS A VALORAR LO QUE TENEMOS Y COMPARTIMOS CON OTROS SERES VIVOS QUE DEBEMOS RESPETAR Y CUIDAR.-

miércoles, 5 de junio de 2013

La sopa de piedra - Cuento anónimo europeo -

“Bodegón de cocina”Óleo sobre lienzo
Antonio de Pereda (Valladolid 1611-Madrid 1678)

Un monje estaba haciendo la colecta por una región en la que las gentes tenían fama de ser muy tacañas. Llegó a casa de unos campesinos, pero allí no le quisieron dar nada. Así que como era la hora de comer y el monje estaba bastante hambriento dijo:
-Pues me voy a hacer una sopa de piedra riquísima.
Ni corto ni perezoso cogió una piedra del suelo, la limpió y la miró muy bien para comprobar que era la adecuada, la piedra idónea para hacer una sopa. Los campesinos comenzaron a reírse del monje. Decían que estaba loco, que vaya chaladura más gorda. Sin embargo, el monje les dijo:
-¡Cómo! ¿No me digan que no han comido nunca una sopa de piedra? ¡Pero si es un plato exquisito!
-¡Eso habría que verlo, viejo loco! –dijeron los campesinos.
Precisamente esto último es lo que esperaba oír el astuto monje. Enseguida lavó la piedra con mucho cuidado en la fuente que había delante de la casa y dijo:
-¿Me pueden prestar un caldero? Así podré demostrarles que la sopa de piedra es una comida exquisita.
Los campesinos se reían del fraile, pero le dieron el puchero para ver hasta dónde llegaba su chaladura. El monje llenó el caldero de agua y les preguntó:
-¿Les importaría dejarme entrar en su casa para poner la olla al fuego?
Los campesinos lo invitaron a entrar y le enseñaron dónde estaba la cocina.
-¡Ay, qué lástima! –dijo el fraile-. Si tuviera un poco de carne de vaca la sopa estaría todavía más rica.
La madre de la familia le dio un trozo de carne ante la rechifla de toda su familia. El viejo la echó en la olla y removió el agua con la carne y la piedra. Al cabo de un ratito probó el caldo:
-Está un poco sosa. Le hace falta sal.
Los campesinos le dieron sal. La añadió al agua, probó otra vez la sopa y comentó:
-Desde luego, si tuviéramos un poco de berza los ángeles se chuparían los dedos con esta sopa.
El padre, burlándose del monje, le dijo que esperase un momento, que enseguidita le traía un repollo de la huerta y que para que los ángeles no protestaran por una sopa de piedra tan sosa le traería también una patata y un poco de apio.
-Desde luego que eso mejoraría mi sopa muchísimo -le contestó el monje.
Después de que el campesino le trajera las verduras, el viejo las lavó, troceó y echó dentro del caldero en el que el agua hervía ya a borbotones.
-Un poquito de chorizo y tendré una sopa de piedra digna de un rey.
-Pues toma ya el chorizo, mendigo loco.
Lo echó dentro de la olla y dejó hervir durante un ratito, al cabo del cual sacó de su zurrón un pedacillo de pan que le quedaba del desayuno, se sentó en la mesa de la cocina y se puso a comer la sopa. La familia de campesinos lo miraba, y el fraile comía la carne y las verduras, rebañaba, mojaba su pan en el caldo y al final se lo bebía. No dejó en la olla ni gota de sopa. Bueno. Dejó la piedra. O eso creían los campesinos, porque cuando terminó de comer cogió el pedrusco, lo limpió con agua, secó con un paño de la cocina y se lo guardó en la bolsa.
-Hermano, -le dijo la campesina- ¿para que te guardas la piedra?
-Pues por si tengo que volver a usarla otro día. ¡Dios los guarde, familia!

jueves, 23 de mayo de 2013

PAZ MENTAL - GONZALO GALLO

 
La paz mental es una elección que saben hacer 
los que dedican buen tiempo a lo espiritual 
y gozan de autocontrol. 
No hay situaciones estresantes para los que avivan la fe 
y aman a Dios y a los demás con una firme autoestima. 
Es tu actitud ante las cosas lo que las torna gratas 
o angustiosas. Con paz interior logras incluso 
aprender del mal. 
Eres tu propio amigo cuando optas por afianzar los valores morales y espirituales. Eres enemigo de ti mismo si sólo vives para tener y te 
esclavizan los vicios. 
Navegas en un mar sereno 
cuando hay paz en tu conciencia. 
 
Colombia 


domingo, 7 de abril de 2013

“El hombre de hoy está destruyendo su hábitat y la Pachamama está enojada”

“El hombre de hoy está destruyendo su hábitat y la Pachamama está enojada”

Osvaldo Canziani

Lo afirmó el climatólogo, meteorólogo y copremiado Nobel de la Paz 2007 Osvaldo Canziani. Aseguró que, para revertir esta delicada situación, es fundamental modificar los hábitos de la población mundial
El cada vez más evidente cambio climático genera preocupación, debido a que los eventos de la naturaleza, como tornados, huracanes, inundaciones y sequías, se producen con mayor virulencia dejando de ser excepcionales para convertirse prácticamente en cotidianos. Para muchos, lo que sucede por estos días en el mundo es sorprendente, pero para el climatólogo y meteorólogo Osvaldo Canziani se trata de fenómenos esperables de acuerdo al comportamiento del hombre a lo largo de lo últimos años. 

En diálogo con PUNTAL, el también copremiado con el Nobel de la Paz en 2007 junto a Al Gore, analizó el presente global y reclamó que cambien los hábitos de la población. 

“El hombre de hoy está destruyendo su hábitat y la Pachamama está enojada. El cambio climático es real y hace años lo venimos observando y analizando; los eventos naturales que hoy parecen extraordinarios tienen algunos antecedentes que han marcado el inicio de una serie de avisos respecto a la necesidad de que tomemos decisiones de acción concreta”, describió Canziani. 

¿Cómo influye el calentamiento global?

-Bueno, lo que ha pasado con el huracán Sandy en Norteamérica muestra que el calentamiento terrestre tiene un efecto físico tan simple como éste: se calienta la tierra, pero también se calienta el mar, ya que en este último caso los rayos penetran con mayor profundidad, entonces, el calentamiento llega a niveles asombrosos. Todo esto justifica que haya más vapor de agua en la atmósfera y, consecuentemente, más precipitaciones. Además, la situación antes descripta también sirve para justificar la caída de granizo tipo piedra, incluso en zonas tropicales, como Misiones, donde no es para nada habitual. 

¿Qué es lo que genera este calentamiento?

-Decimos que el cambio climático es real, y esto es así producto de las acciones humanas, como la quema de combustibles, la emisión de gases y el uso de la energía eléctrica. Pero también debemos analizar las precipitaciones que se han dado en lo últimos días y que han causado fuertes daños, como sucedió en Buenos Aires. El impacto de un evento climático extremo como éste, depende del grado de vulnerabilidad de quien lo recibe. Por ejemplo, si hay gente a la vera de un arroyo, ocupando tierras que son propias del cauce, las lluvias intensas generan fuertes complicaciones y, generalmente, afectan a los sectores más desprotegidos de la población. Ahora, es fundamental que esa agua dulce pueda guardarse para épocas de escasez, pero en Argentina se viene cometiendo una serie de errores que impiden esto. 

Los límites del planeta


El climatólogo Osvaldo Canziani aseguró que el planeta tierra tiene límites y que dichas fronteras responden directamente a la falta de solidaridad brutal que existe en la sociedad. Sobre este especto, el especialista señaló que la población mundial no puede seguir superándose. 

“En climatología hablamos de huellas ecológicas al área de la tierra, agua y aire que debería tener cada persona del planeta para su supervivencia. En el mundo actual, con 7 mil millones de habitantes, la huella ecológica de cualquier individuo equivale a dos canchas de fútbol (dos hectáreas aproximadamente), pero sucede que, por el alto consumo y la necesidad de desprenderse de los desechos, hay países (principalmente en los desarrollados como Estados Unidos) donde cada individuo necesita tener doce canchas de fútbol. Si estos ejemplos se expanden en cada región del planeta, vamos a ver una profundización de fenómenos climáticos agresivos y severos. Por eso es fundamental disminuir el consumo desmedido, porque la tierra nos quedará chica. A esto se le suma un agravante: los recursos se están agotando, ya hay problemas con el nitrógeno y se estima que también los habrá con el petróleo. Según algunos cálculos, se estima que para 2050 la cantidad de petróleo será apenas el 30% del que existe por estos días”, explicó Canziani. 

Y agregó: “El futuro del planeta depende de que se ajuste el tamaño de la población, y eso se logra educando a la gente. Uno sabe que en muchos países de Europa la población crece menos de lo que se necesitaría para mantener el número de habitantes que existen actualmente, ésa es otra forma de vida que debiéramos tener en cuenta para evitar que el sobreconsumo sea letal”.

El largo camino a las soluciones


“El panel de cambio climático ha elaborado cientos de teorías que explican cómo se puede revertir el cambio climático; pero el problema justamente es ése: todo queda en la teoría y prácticamente nada se lleva a la práctica. Las grandes poblaciones generan toneladas de elementos contaminantes y no existe el principio de solidaridad. El hombre hoy juega el jueguito de la ruleta rusa, y lamentablemente todos sabemos que eso tiene un fin”, indicó el climatólogo en relación al comportamiento de la sociedad.

¿Cómo se puede iniciar un cambio?

-Debemos bregar para que el desarrollo no sea meramente monetario; desde los lugares de poder político, pero también económico, hay que propiciar el crecimiento de soluciones inclusivas; no se debe pensar sólo en el voto de la gente. Reitero, la ciencia tiene herramientas pero hay que aplicarlas. Debe haber una ética que permita prever que lo que va a producir daño no se ejecute más y a la hora de exigir, todos somos responsables.