sábado, 8 de septiembre de 2007

SEIS SOMBREROS PARA PENSAR


SEIS SOMBREROS PARA PENSAR

Autor: Edward de Bono

INTRODUCIÓN: La dificultad principal para el pensamiento es la confusión.
El libro “Seis sombreros para pensar” fue escrito para permitir que el lector o pensador haga una cosa por vez en cuanto el acto de pensar. Permite separar la lógica de la emoción, la creatividad de la información, y así sucesivamente. Ponerse uno sombrero implica definir un cierto tipo de pensamiento.
Esta diseñado para sacar al pensamiento del estilo argumentativo habitual y llevarlo a un estilo cartográfico. Hace del pensamiento un proceso de etapas. Primera elaborar el mapa. Segunda es elegir la ruta en el mapa. Si el mapa es bueno, la mejor ruta es obvia.
A continuación se describirá la naturaleza y aporte de cada uno de los seis sombreros. Cada uno de los seis sombreros para pensar tiene un color: Blanco, Rojo, Negro, Amarillo, Verde, Azul. El color da nombre el sombrero. El color facilita imaginarlos.
Para tratar de solucionar un problema, De Bono propone examinarlo sucesivamente desde seis ángulos, pensando que esta multiplicidad aumentará la probabilidad de encontrar una buena solución. Es como ponerse seis sombreros, uno detrás del otro. Ponerse un gorro implica usar un cierto tipo de pensamiento.

Sombrero blanco
: El blanco es neutro y objetivo. El sombrero blanco se ocupa de hechos objetivos y cifras. ¿Qué información tenemos? ¿Cómo la obtendremos? Pensamiento de sombrero blanco: Es neutral y objetiva. No hace interpretaciones ni da opiniones. Cuando usa el sombrero blanco, el pensador debería imitar a la computadora. El pensamiento de sombrero blanco es una disciplina y una dirección. El pensador se esfuerza por ser mas neutral y mas objetivo al presentar la información, puede optar por usarlo o quitarse el sombrero.


Sombrero Rojo:
El rojo sugiere ira, furia y emociones. El sombrero rojo da el punto de vista emocional. El uso del sombrero rojo permite que el pensador diga: así me siento con respecto a este asunto. El sombrero rojo legitimiza las emociones y los sentimientos como una parte importante del pensamiento. El pensamiento del sombrero rojo es casi exactamente el opuesto al blanco, que es neutral, objetivo y exento de aroma emocional.

El sombrero rojo autoriza formalmente a expresar sentimientos que van desde la pura emoción hasta el pensamiento. Con el pensamiento de sombrero rojo nunca hace falta justificar o explicar lo que se siente. Con este sombrero, puedes desempeñar el rol de pensador emocional que en primer lugar reacciona y siente antes que proceder racionalmente paso a paso.
El sombrero rojo cubre dos amplios tipos de sentimiento. En primer lugar las emociones comunes, que varían desde las fuertes, tales como miedo y disgusto, hasta las mas sutiles como la sospecha. En segundo lugar, los juicios complejos, clasificables en tipos tales como presentimiento, intuiciones, sensaciones, preferencias, sentimientos estéticos y otros tipos no justificables de modo perceptible. Este tipo de sentimientos también se los encaja bajo el sombrero rojo.
Sombrero negro: El negro es triste y negativo. El sombrero negro cubre los aspectos negativos por que algo no se puede hacer. Se ocupa de la evaluación negativa. Tal como en el caso del pensamiento de sombrero rojo, se puede aplicar de sombrero negro al tema mismo.
Una de las funciones del pensamiento de sombrero negro consiste en ofrecer el equilibrio especulativo negativo: Esas cosas podría salir mal. El pensador de sombrero negro señala los riesgos y peligros. Señala las imperfecciones de un diseño. Al sombrero negro no le incumbe resolver problemas.
El pensamiento de sombrero negro puede proyectar una idea en el futuro para verificar que podría fracasar o ir mal.
El pensamiento de sombrero negro no es argumentación y nunca se lo debería considerar como tal. Es un intento objetivo de poner en el mapa los elementos negativos.

Sombrero amarillo:
La variedad de lo positivo. Luz de sol, brillo y optimismo, positivo, constructivo, oportunidad. Incluye el desarrollo constructivo de la idea. Incluye también la evaluación positiva y la búsqueda beneficios y valores respaldados. El pensamiento de sombrero amarillo no se ocupa en forma directa, de la creatividad. El aspecto creativo del pensamiento es materia especifica del pensamiento del sombrero verde.

El pensamiento de sombrero amarillo se ocupa de la evaluación positiva del mismo modo que el pensamiento negro que se ocupa evaluación negativa.
El pensamiento de sombrero amarrillo abarca un aspecto positivo que va desde el aspecto lógico y práctico hasta los sueños , visiones y esperanzas.
Debemos tener cuidado con la forma en que manejamos esta variedad. La historia esta llena de sueños y visiones teóricas que estimularan el esfuerzo que finalmente convirtió estos sueños en realidad. Si limitamos el pensamiento de sombrero amarillo a lo sensato y muy conocido, va haber poco progreso.
La clave consiste en observar la acción que sigue al optimismo. Si esta acción se que sólo en la esperanza (como la esperanza de ganar la lotería o de que un milagro salve el negocio), el optimismo puede estar mal situado. Si el optimismo va a llevar a alguna acción en la dirección elegida, se vuelve más difícil. Generalmente el exceso de optimismo, pero no siempre, conduce al fracaso. Son las que esperan tener éxito quienes en efecto tiene.

Sombrero verde:
El color verde es símbolo de la fertilidad, el crecimiento y valor de las semillas. El sombrero verde indica creatividad e ideas nuevas. Sirve para plantear alternativas adicionales, nuevas posibilidades o hipótesis. En este sombrero nos debemos preguntar: ¿Podríamos hacerlo de una forma diferente? El deseo de buscar alternativas (de percepción, explicación, acción) es parte clave del pensamiento de sombrero verde.

La búsqueda de alternativas implica una actitud creativa: el reconocimiento de que existen diversos planteos. La verdadera búsqueda de alternativas puede no requerir creatividad alguna hasta tanto las alternativas obvias no se hayan expuesto. La búsqueda alternativa es un aspecto fundamental del pensamiento de sombrero verde. Hace falta ir mas allá de lo conocido, lo obvio y lo satisfactorio.
En el pensamiento de sombrero verde el lenguaje del movimiento reemplaza al del juicio. El pensador procura avanzar a partir de una idea para alcanzar otra nueva.
La provocación es un elemento importante del pensamiento de sombrero verde y se simboliza con la palabra “OP”. Se utilizan provocaciones para salir de nuestras pautas habituales de pensamiento. Existen varias formas de plantear provocaciones incluyendo el método de las palabras al azar. Es un método muy usado por profesionales de la publicidad para generar nuevas ideas. Las palabras actúan como provocadoras de asociaciones nuevas, que desvían de los caminos habituales del pensamiento. Cada una de estas asociaciones puede engendrar ideas capaces de solucionar el problema.

Sombrero azul:
El sombrero azul es el sombrero del control. El pensador del sombrero azul organiza el pensamiento mismo. El azul es frío, y también es el color del cielo, que está por encima de todo. Exige resúmenes, conclusiones y decisiones. Pensar con el sombrero azul es pensar acerca del pensamiento necesario para indagar un tema.

El pensador del sombrero azul es como el director de orquesta. Es quien propone o llama al uso de los otros sombreros.
El pensador del sombrero azul define los temas hacia los que debe dirigirse el pensamiento. El pensamiento establece el foco. Define los problemas y elabora las preguntas. El pensamiento sombrero azul determina las tareas de pensamiento que se van desarrollar.
El pensamiento de sombrero azul es responsable de la síntesis, la visión global y las conclusiones. Esto puede ocurrir de tanto en tanto durante el curso del pensamiento y también al final.
El pensamiento de sombrero azul monitorea el pensamiento y asegura el respecto de las reglas de juego. El pensamiento detiene la discusión e insiste en el pensamiento cartográfico. El pensamiento de sombrero azul refuerza y aplica la disciplina.
CONCLUSION En toda experiencia volcamos todo nuestro ser, combinamos la mente, el cuerpo, el espíritu y las emociones. El mayor enemigo del pensamiento es la complejidad. Nuestros pensamientos existen de manera simultánea, se afectan mutuamente.
Podemos cambiar la calidad de nuestra vida cambiando la forma de pensar sobre nosotros y el mundo.
Con los pensamientos creamos la realidad. Podemos optar por tener idea crítica o desvaloración acerca de nosotros mismos.
Los seis sombreros para pensar ayudan simplificar el pensamiento tratando de encarar las emociones, la lógica, la información, la esperanza y la creatividad por separado.
Por otra parte los seis sombreros proporciona un lenguaje sin ser ofensivo es preciso, ya que no amenaza el ego, y permite una variación del pensamiento. O cambio en los carriles.
Según De Bono, los seis sombreros permiten conducir el pensamiento de la misma forma que un director dirige su orquesta.